No es fácil acometer la tarea de definir el concepto celta al ser un término polivalente que ha sido utilizado a través de los años con multitud de sentidos y aún sigue siendo motivo de discusión entre los especialistas al poderse emprender su estudio desde un punto de vista étnico, lingüístico o arqueológico. Como bien ha puntualizado Renfrew, la palabra celta ha llegado a significar muchas cosas, pudiéndose enumerar hasta ocho usos diferentes: los pueblos que encontraron los romanos al norte de los Alpes, pueblos que se llamaron a sí mismos de esta manera, un grupo de lenguas del tronco indoeuropeo, un complejo arqueológico de la Edad del Hierro, un estilo artístico de esa época, conjunto de cualidades que les eran atribuidas como el valor o el amor a la independencia, el arte irlandés de la Edad Media o la herencia celta actual.