Escrita al modo de un cuento tradicional ruso, esta novela corta narra cómo, cuando el Zar Alejandro visita Inglaterra acompañado de su fiel general, los ingleses le regalan un minúsculo autómata que sólo puede ser contemplado si se mira a través de un microscopio: una pulga de acero mecánica, que baila cuando se le da cuerda. Incitados por el afán de la competencia, los rusos se proponen encontrar al artesano que sea capaz de construir una pulga igual, para así demostrarle a los ingleses de lo que los rusos son capaces.