Se dice que toda obra de un creador, sea escritor o artista, es en realidad una forma de autobiográfia. Consciente de ello, cuando en 1994 ingresé en El Colegio Nacional leí unas palabras conformadas por diez notas autobiográficas. Para el presente libro, que reúne una antología de mi trabajo como pintor y escultor, y que he titulado Puntos suspensivos porque quiero creer que mi obra sigue en proceso, repito y multiplico aquellas notas junto con otros textos rescatados de algunas de mis escasas publicaciones: en conjunto pueden constituir un autorretrato o una manera de diario hablado profusamente ilustrado, como una forma de constancia de vida.