Con el presente ensayo iniciamos un nuevo camino. Intentamos propiciar un espacio en donde el desarrollo de la dogmática penal (sustantiva y procesal) se haga con asidero en la evolución constante de las ideas. No es este un gesto separatista en cuanto a los grandes maestros de la prestigiosa Escuela Penal Cordobesa. Es simplemente intentar retomar el rumbo; acercarse a las ideas que en la actualidad se discuten en nuestro entorno nacional y reconciliarnos con el derecho comparado, bastante descuidado en las últimas décadas de academia.