Una de las materias que menos gusta a los jóvenes estudiantes, desde la educación elemental hasta la superior es la química. Fórmulas, conceptos abstractos y planes de estudio demasiado técnicos han hecho que se le considere aburrida, tediosa e incomprensible. Ahora llega la oportunidad de explorar esta ciencia e investigar sus misterios. El objetivo de esta obra es hacer del aprendizaje de la química una grata experiencia. Los jóvenes científicos podrán convertir su casa en un laboratorio para que con ayuda de los adultos, realicen 101 experimentos sencillos y absolutamente seguros.