La vida del protagonista Dan Ruttle se reconstruye a través de escenas de su vida en Irlanda: su tiempo en la escuela católica, la enfermedad de su hermano, su enamoramiento por Olivia. El pasado y el presente están entretejidos en estas páginas y Aidan Higgins realiza un retrato de sí mismo, pero también de su país, en los años que rodean la Segunda Guerra Mundial.