El conocimiento de las leyes que rigen la memoria humana, representa uno de los puntos más importantes para la psicología científica. Podemos apreciar que cada uno de nuestros sentimientos, impresiones o movimientos deja cierta huella, una estela que permanece durante un tiempo bastante prolongado y al establecerse ciertas condiciones propias, aparece de nuevo, deveniendo en material consciente. La memoria incluye los siguientes momentos: la impresión de las huellas, la retención o almacenamiento y la reproducción de las huellas. Utilizamos nuestra memoria "a corto plazo" para retener un número de telefono durante algunos segundos, el tiempo de efectuar la llamada. Repetimos siete u ocho cifras o sílabas tras haberlas oído una vez. Nuestra memoria "a largo plazo" nos preserva nuestros conocimientos. En resumen, sin memoria a corto plazo, estaríamos intoxicados por las informaciones. Sin la memoria a largo plazo, viviríamos como las plantas. Conviene recordar que toda huella en el cerebro debe ser reforzada por la repetición para ser retenida. Esta es la base del condicionamiento. El cerebro, máquina estática, escoge, totaliza y retiene sobre todo los acontecimientos que se repiten