La experiencia de la desaparición de personas en América Latina es reiterada. La doctrina internacional usualmente ubica las desapariciones forzadas como una violación al derecho a la vida, en la medida que la experiencia histórica ha demostrado que las desapariciones suelen conducir a la muerte de las víctimas. Los calificativos que tiene esta conducta violatoria de derechos humanos son de los más graves que se conozcan, tales como: delito contra la humanidad, violación a las normas del derecho internacional, crimen de lesa humanidad y un cruel e inhumano procedimiento con el propósito de evadir la ley.