La escasez, por no decir la casi ausencia de instrumentos de exploración del habla y del lenguaje para el idioma castellano, dificulta enormemente el diagnóstico logopedico, la evaluación objetiva de la evolución de los niños y niñas y la transmisión de información tecnica entre los profesionales. A veces, la utilización de pruebas extranjeras puede resultar provechosa porque el factor examinado no se ve demasiado condicionado por el idioma utilizado y porque los datos del baremo no son lo que más nos interesa. No ocurre evidentemente así en la exploración del habla, ya que incluye los elementos fonológicos genuinos del propio idioma: para más complicación, se trata de un aspecto susceptible de importantes modificaciones en una comunidad tan vasta como la de los castellano-parlantes. En España, incluso, las variaciones foneticas son notables, sea por la influencia de otros idiomas de la comunidad (catalán, gallego...), sea por la evolución diferente del propio idioma castellano en Castilla, Andalucía, Canarias, Extremadura