Gurdjieff es el autor de una doctrina filosófico científica, disciplina integral para el desarrollo armónico del hombre, factible de ser admitida por intelectuales, no oculistas, ha sido uno de los más notables y discutidos hombres del presente siglo. Muchos lo consideran un real maestro, portador de conocimientos traídos de un nivel superior y si bien el origen de sus enseñanzas puede situarse en fuentes tales como el budismo y lamaismo, la numerología egipcia, el neoplatonismo, la cosmogonía cabalística, el misticismo sufí y el monasticismo ortodoxo griego, al revisar su sistema siempre queda un residuo de auténtica innovación, no tanto en una doctrina especifica sino como un nuevo punto de vista que rompe con las viejas tradiciones y alumbra más allá de las divergencias filosóficas. Su sistema llamado del cuarto camino, para distinguirlo de los tres caminos del desarrollo que considera tradicionales el faquirismo, el monástico y el yoga, pretende actuar simultáneamente sobre los aspectos físico, emocional y mental. En su práctica comprende métodos psicológicos rudos y penosos entrenamientos que incluyen danzas derviches del Asia Central, pruebas de respiración y difíciles posturas. Qué y quién era Gurdjieff, ha sido un enigma para sus discípulos, su extraña personalidad y los relatos existentes sobre su vida han dado un tinte legendario a su figura.