La obra que nos ocupa aborda la incierta trama en la que se desenvuelve la práctica psquiátrica, donde confluyen los avances de la especialidad y la fuerte expansiva del derecho de daños, en el marco de un sistema en el cual médicos y pacientes --en su conjunto-- resultan desplazados por una cadena de financiadores y prestadores de salud que terminan por afectarlos seriamente. La temática se analiza desde el punto de vista de un profesional del derecho preocupado desde antiguo por la materia y comprometido con la noble, compleja y, con frecuencia, dolorosa actuación del especialista de la salud mental en aras de restaurar la vida, la esperanza y la dignidad de los enfermeros, enfatizando, a la vez, el mandato solidarista en defensa de los derechos humanos de los pacientes psiquiátricos en tanto encarnan el paradigma de fragilidad y precariedad real y jurídica. El autor señala que la adjudicación del conocimiento sobre la materia jerarquiza el rol profesional y protege, simultáneamente, al paciente. La posibilidad de diseñar un marco jurídico adecuado opera como modelo defensor para ambos contratantes.