El Derecho es, en esencia, dinámico. Hay quienes aprecian ese dinamismo como un dique que contiene los deseos o cambio sociales. Otros lo entienden como un canal para conducir dichos avances. Adaptarse a los cambios sociales a fin de crear el medio idóneo para impartir justica en la sociedad deberia ser, por lo menos, su función para lograr el progreso y el desarrollo de la nación.