La retórica clásica es la primera retórica que conocemos. Nació con tal pujanza y acompañada de tan riquísimos planteamientos y enjundiosas reflexiones, que muchos de los modernos expertos en lingüística y teoría del lenguaje literario han visto en ella -y así lo han reconocido- el punto de partida de sus conceptos teóricos y operacionales. Bien es verdad que también algunos sabios modernos la han ignorado o pretendido ignorarla con mayor o menor éxito y descaro.