Entre la narrativa y la experimentación, Paulina del Paso salta del video a la fotografía y del documental a la instalación. Artista de la mirilla y el ojo de la cerradura, alguna vez hizo de un puesto de tortas expuesto en Alemania, Brasil, Canadá, Francia, Italia, México, Suiza y Polonia. Wish I were her (Londres, 2008) fue su primera exposición individual. Vive y trabaja en la ciudad de México.