AL TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN CUBANA en enero de 1959, ante un escenario de aislamiento político y diplomático en la región, el gobierno de la isla estableció como método diplomático el acercamiento a los movimientos de liberación nacional, respaldado en el derecho internacional. Así, esta obra abarca ese periodo y llega a la actualidad en que Cuba mantiene relaciones diplomáticas con todos los países latinoamericanos y caribeños, sin olvidar su apoyo a los movimientos progresistas.