Relato y ensayo a la vez, esta colección de anécdotas y cuentos sigue a cientos de personajes, protagonistas de esta época de estupor en la cual casi todo el mundo quiere ser otro o—como mínimo—ser distinto. Lo que une a las colecciones de disparidades narradas en esta compilación es el rostro, pues según el autor todo pasa en la cara y todo es la cara. Además, este libro es confesión al mismo tiempo que reflexión, pues el autor plantea preguntas tanto a su audiencia como a sí mismo, y su discurrir no es tanto el de alcanzar una respuesta como el de determinar cuáles son las preguntas que valen la pena hacer.