El mágico mundo al que nos transporta cada uno de los poemas -rondas, el juego de palabras, la riqueza ling ¼ística, la tierna creación para su público infantil, hacen de RUEDA LA RONDA una magistral obra literaria de la pluma de uno de los autores infantiles con mayor reconocimiento internacional.
Su sensibilidad trasciende los sentidos, como en el caso de Ronda de la niña de mis ojos: 'A la niña de mis ojos yo no la puedo mirar: mirar de adentro hacia dentro ¿cómo se puede lograr?''