La novela consiste en el relato de la vida de Arímnestos narrado por él mismo a una oyente que no es otra que su hija. Es un patrón típico y no hay nada que objetar salvo quizá la poca originalidad, pero hoy en día ya está todo inventado. Así, la novela transcurre toda ella en primera persona, en la voz de Arímnestos, plateense hijo de un herrero cuyas vicisitudes le llevan hasta Persia en una época en que el imperio de Darío está a punto de convertirse en el gran enemigo del mundo griego. Estamos en los últimos años del siglo VI a.C. y primeros del V, tiempos de la rebelión jonia y de nombres propios como Aristágoras, Artafernes, Arístides o Milcíades. Se trata pues de una novela histórica de aventuras, una novela biográfica al estilo de El asirio de Nicholas Guild, por citar alguna.