¿Qué pasaría... si las manzanas tuvieran dientes, si el pez maullara como un gato o si los champiñones fueran peludos? La imaginación se activa cuando nos hacemos preguntas imposibles: ¿Qué pasaría si los melones tuvieran plumas o si un caracol fuera el cartero? Los juegos de palabras, los personajes estrambóticos y las disparatadas sitauciones de este libro se enredan con el pensamiento para provocar una sonrisa