Sicario es el testimonio de un asesino a sueldo que fungió como comandante en la policía estatal de Chihuahua y fue entrenado por el FBI en Estados Unidos. En este libro, no sólo describe la tortura y el asesinato: también deja al descubierto la corrupción total del Estado mexicano. "Quiero contarte veinte años de mi vida sirviendo al narco, al cártel, al patrón, con estas manos. Sirviéndolos a través de la tortura, de la ejecución de tantas y tantas personas con estas mismas manos..." Durante veinte años, secuestró, torturó y asesinó. Luego de alejarse de los campos de la muerte, se entregó a Cristo y decidió contar su historia. El hombre que emerge de las páginas de Sicario ha sido asolado por la pobreza y su confesión está motivada por su negación a convertirse en una estadística más en el fracaso de México. No es jactancioso, no ocupa ya ninguna posición de poder en ninguna red del crimen organizado. Hoy, fugitivo de uno de los cárteles más poderosos de México, y otro lo busca para reclutarlo, decide contarnos su historia en este monólogo estremecedor y sin precedentes. En su mundo, el terror y la masacre son simples herramientas tanto para los cárteles como para la policía mexicana. Al mismo tiempo en que dirigía el escuadrón antisecuestro de la policía estatal de Juárez, dirigía una red de secuestros en la misma ciudad. Mientras mataba gente por dinero, afilaba su puntería en el rango de la Policía Federal. En Sicario habla como hombre libre y por voluntad propia: no existen cargos contra él ni en Estados Unidos ni en México. Es una voz solitaria: nadie con sus antecedentes ha dado un paso al frente para contarlo todo. Él es el futuro: hay miles como él en México y habrá más en otros lugares. Él es la verdad que nadie quiere oír, la cara escondida de la guerra contra el narcotráfico.