La herencia mesoamericana que evoca el difrasismo in xochitl in cuicatl -flor y canto- es una savia que recorre todos los umbrales de la vida y todas las fisuras sociales en la sociedad mexicana actual. Vivimos rodeados de tantas flores que se nos olvida reparar en ellas. Como patrimonio cultural inmaterial mexicano, se les describe en forma holística, es decir, como parte de un ritual, una ceremonia o una festividad. La flor se convierte en signo, por ejemplo, el cempoalxochitl (la flor que se lleva a los difuntos) y la cuetlaxochitl (nochebuena).