El tema de este libro es la angustia, uno de los grandes tópicos de la filosofía contemporánea. Según Garrido-Maturano, la angustia no es un estado psicológico ocasional y contingente, sino que es constitutiva del hombre, porque afecta su esencia. Aquí se aborda la angustia no necesariamente en sentido especulativo, sino en función de sus consecuencias prácticas. Por eso se trata el vínculo y la tensión existentes entre angustia y esperanza, su paralelismo y correlación ante la amenaza de la nada.
Para analizar la angustia, el autor recurre a los tres pensadores fundamentales que reflexionaron con mayor lucidez y precisión sobre la cuestión: Soren Kierkegaard, Miguel de Unamuno y Martin Heidegger. Y particularmente se centra en las diferentes formas que adopta la relación entre angustia y temporalidad en cada uno de estos tres filósofos.