Se dice de las Soledades que habría sido el mejor poema jamás compuesto si Góngora lo hubiese terminado. Escrita en 1613, compuesta sólo por una Dedicatoria» y dos de las cuatro Soledades previstas por el autor, recibió ásperas críticas de sus Contemporáneos por su difícil construcción barroca, con constantes alusiones mitológicas y metáforas de complicada elaboración.