La sopa complicada no existe. Al contrario, nos encontramos frente a una preparación que se cuece sola, sin ayuda de nadie y, además, fácil de adaptar a cada sazón como a cada estación. Estas recetas se adecuan a cualquier momento del año, desde la crema de calabaza con castañas, cálida como una fogata, hasta la bulla-besa helada, que causará furor en su mesa veraniega. Y por si fuera poco, se preparan en un abrir y cerrar de ojos. ¡Así que todos a preparar sopa!