A pesar de la brevedad de su vida (1861-1897), Stanislas de Guaita consiguió llevar a cabo una obra formidable, que había venido acumulando a causa de los charlatanes, brujos e hipnotizadores de siglos anteriores y abriendo el camino para pensadores tan profundos como el metafísico René Guénon.
Personaje singular y controvertido, cuyos discípulos han editado múltiples libros y periódicos para difundir su pensamiento, Guaita no había llegado hasta hoy al conocimiento del público de habla hispana.rn