Pocas obras han tenido tal resonancia e incidencia histórica inmediata como la que aquí nos ocupa. A más de un siglo de distancia, el libro de don Francisco I. Madero conserva rigurosa vigencia; es más, todos esos años de impulsos revolucionarios acrecientan su valor testimonial. Más allá de su importancia histórica, La sucesión presidencial en 1910 se ha convertido en referente a partir de la cual se puede sopesar lo conseguido y lo que aún falta. El lector tendrá acceso a las enmiendas, reescrituras y supresiones que cimentaron un texto que cambió la historia mexicana.