En el centro de este libro hay una mujer que sonríe ante las cámaras mientras intenta comprender qué queda de los sueños, los entusiasmos y las promesas de juventud cuando el tiempo empieza a sedimentarse en el cuerpo y en la memoria.
Con una voz poética atravesada por el humor, la melancolía y una aguda conciencia generacional, Laura Chivite construye un libro donde lo íntimo se transforma en experiencia colectiva. Los versos observan las ruinas del entusiasmo sin renunciar del todo a la posibilidad de la ternura, la ironía o la esperanza.
Superé a los soldados explora ese territorio incierto entre el desencanto y la supervivencia emocional, entre la épica cotidiana y la necesidad de seguir nombrando aquello que todavía nos conmueve.