Hablar de sentimientos difíciles como la rabia o la tristeza adquirir seguridad tener una buena imagen de una misma pensar en positivo. Hay temas que no se enseñan en las aulas, pero que van a definir el futuro y la felicidad de las más jóvenes, las madres estamos ahí para inspirar educar y ayudar a las chicas a gestionar los aspectos más peliagudos de la adolescencia pero a veces resulta difícil salvar la brecha generacional.