El mundo mediterráneo conoció, durante toda la Antigüedad, una amplia gama de sistemas productivos relacionados con la industria textil. Históricamente, encontramos distintas estructuras: desde un mayor o menor control de los productos textiles por parte del Estado, hasta la confección casera y para uso propio. Socialmente, tales sistemas son mantenidos por una mano de obra tanto esclava como libre, asalariada o privada, en la que participan no sólo mujeres, sino también hombres. Desde el punto de vista técnico cabe señalar la multiplicidad de respuestas.