La presente obra muestra de manera exhaustiva lo sucedido en el Santuario del Tepeyac durante el siglo XVIII: el de la consolidación del culto a la Virgen de Guadalupe en la Nueva España.
La trascendencia del libro se debe a que muestra la evolución histórica del Santuario Mariano que durante los primeros 270 años de su existencia se ha convertido en el más importante de toda América, así como del clero que trabajó en él.
Cabe mencionar que la investigación se realizó con fuentes primarias resguardadas en los Archivos Históricos de la Basílica de Guadalupe, el Arzobispado de México, la catedral Metropolitana de México, el Archivo General de la Nación, el Archivo General de Indias de Sevilla y el Archivo Secreto Vaticano. También en dos bibliotecas que cuentan con abundante material guadalupano: la Biblioteca Lorenzo Boturini de la Basílica de Guadalupe y la Biblioteca del Seminario Conciliar de México.