Wanda es una bruja perezosa que no tiene ganas de preparar la poción que le permita pasar la vida sin hacer nada, de modo que trae mágicamente a quien la elabore. u00a1Abracadabra! y aparece Titina, la pastelera. Ella cocina el brebaje, pero Wanda se niega a dejarla volver a su casa, pues quiere que además le hornee galletas y pasteles. Titina se enoja y bebe el elixir mágico, por lo que la bruja la encierra. Con los poderes adquiridos, la cocinera transforma cosas: piedras en ratoncitos, bizcochos triangulares en un serrucho, tabiques rectangulares en un perro, y galletas redondas en un ave que monta para escapar. Wanda la persigue, pero Titina convierte sus figuras en un cohete y se deshace de ella.