Leonard Cohen, en uno de sus temas más populares, canta: El futuro es un asesino. En Todos los miedos confluyen dos historias que en apariencia pueden ser inconexas: la de una mujer que tras ser secuestrada por un desconocido al salir del trabajo y torturada logra sobrevivir al infierno al que es sometida y debe afrontar la vida que surge después de su tragedia personal, y la de un enfermo en fase terminal que se enfrenta a la última etapa de su existencia. Dos historias que, pese a nacer de premisas opuestas, comparten el miedo a afrontar el futuro.