Esta investigación, basada en estudios antropológicos de campo, constituye una importante contribución teórica que ilustra cómo los mexicanos en Estados Unidos han logrado sobrevivir décadas de lucha por sus derechos civiles. El pueblo mexicano se halla siempre en una constante lucha, es decir, en contra de la explotación de la fuerza del trabajo, de la energía y la sabiduría que almacena en su hogar y su lucha perenne contra la expropiación de sus valores.