El dolor forma parte de una gran cantidad de padecimientos que sufrimos los seres humanos. Independientemente de si amenazan o no la vida, aquél tiene repercusiones en diversos ámbitos. Al afectar la capacidad de las personas para realizar sus actividades cotidianas, el dolor tiene importantes consecuencias físicas y psicológicas a nivel personal. Éstas, a su vez, cambian las relaciones familiares y sociales e, incluso, tienen un impacto significativo en la economía de un país.