El 3 de agosto de 2017, Antonio Argüelles nadó 35 kilómetros de Irlanda del Norte a Escocia. Cuando llegó a la orilla escocesa después de pasar casi 14 horas en aguas gélidas con tan sólo traje de baño, gorra y goggles, se convirtió en la séptima persona en conquistar los Siete Mares, un logro acuático equiparable a las Siete Cumbres del alpinismo. Su hazaña fue noticia internacional, en parte porque, a los 58 años, se convirtió en el atleta de mayor edad en completar el reto. Pese a las advertencias de otros y sus propias dudas, soportó mares tempestuosos, cientos de horas en el agua, medusas venenosas y muchos otros peligros para alcanzar su sueño.