Auxíliame, oh, musa, pues temo que mi voz no alcance y debo hablar sobre las Tres. Tres eran las parcas. Tres fueron las Moiras. Siempre fueron tres. La Doncella, La Madre y La Vieja. Tres en Cielo, Tierra e Infierno. Tres por la vida, la muerte y la parte confusa y dolorosa que hay en medio. Y si el patriarcado robó el triunvirato y la trinidad... ellas serán una Tríada. Que mi súplica te sea grata.