Escrito como una larga carta de Tiago da Silva Pereira a Cesário Verde, el conocido poeta portugués que murió de tuberculosis con poco más de treinta años en 1886, este libro es más que una conversación entre dos amigos: habla con palabras esenciales, precisas, de la filosofía y de la creación, del amor y de la muerte, de la soledad, y de todos aquellos que, en cualquier época, en cualquier lugar, han tratado de escapar del mundo que habitaban.