El título de ésta -Una etnografía de la etnografía- elaborada en el contexto de la Universidad Católica de Chile, sugiere un volver de la etnografía sobre sí misma. Un volver consciente, por medio del cual la autora concentra su atención en la experiencia de su práctica, visualizada como objeto de reflexión crítica, con el fin de reparar las modalidades del trabajo etnográfico y las principales mediaciones entre el investigador y su objeto de estudio.No contenta con generar resultados de investigación, una contribución que ya merece destacarse, la autora quiere volver sobre los modos de generar conocimiento, con la intención confesada de revertir sobre los discursos fundadores y continuar perfeccionando la construcción de teoría al servicio de la educación. Esta preocupación de reconstruir la teoría, a partir de una reflexión crítica sobre la experiencia investigativa, es lo que distingue a un investigador matriculado de un investigador con espíritu (re)creativo, y expresa muy a su manera el clima intelectual propio del CIUP; pluralidad de perspectivas teóricas y metodológicas al servicio de una sola causa: la transformación de las prácticas, de las instituciones y de los sistemas educativos.Si el texto tiene además, la capacidad para suscitar nuevas discusiones, como creemos que tiene, este será un nuevo indicador de sus virtudes internas.