Al universo indígena, atractivo y complejo, que encontraron los conquistadores españoles a su llegada a las costas de Veracruz en 1519, se le ha llamado Mesoamérica. En él vivían y convivían un sinfín de sociedades que participaban de una sola tradición cultural, resultado de milenios de historia compartida. Geográficamente, el área mesoamericana ocupó el centro y sur de lo que ahora es México y una porción considerable de Centroamérica. Todo este territorio se ha dividido en regiones: Altiplano Central, Occidente, Costa del Golfo, Oaxaca y Zona Maya. Mesoamérica fue constituida a partir de un hecho fundamental: hacia el 2500 a.C. los grupos nómadas cultivadores se convirtieron en agricultores sedentarios; éste fue el punto de partida del largo e interesante proceso histórico de la región, caracterizado por una fluctuante interrelación en los aspectos que identifican a las sociedades: económicos, políticos, religiosos y culturales.