Emir Sader, caso raro en que se conjugan una actividad intelectual intensa y brillante con una militancia política ininterrumpida, hace en {La venganza de la historia} una reflexión amplia, contextual y también histórica sobre las condiciones nacionales e internacionales en que se manifiesta la carencia teórica y vivencial de la izquierda. En sus palabras, lo hace u201cno para suplir esas deficiencias, sino para aportar el marco histórico en que vivimos y ayudar a diseñar los nuevos espacios en que esas nuevas prácticas políticas y teóricas deben darseu201d.