Actualmente las relaciones de pareja se desgarran entre el leitmotiv doméstico de "hasta que la muerte nos separe" y el anhelo escapista de estar siempre en otra parte (con alguien más); el deseo libertario y las normas de la relación constructiva; un sentido desequilibrado de la entrega y el sedante de la estabilidad emocional. Laura Kipnis reivindica el adulterio como táctica para subvertir el orden amoroso regido por las exigencia del capital.