El viejo Rivers es un antiguo editor que ama el "buen gusto" por encima de todo, y nadie desea menos publicar textos con palabras obscenas o temas demasiado realistas. También le encanta la vida social en Nueva York y las cenas que invitan a las viudas de los embajadores y grupos sociales de todo tipo. Este cuento es una estupenda sátira sobre el mundo editorial y la ferocidad de la vida social de Nueva York en los años treinta.