Vino habla de un paisaje rodeado de viñas, cepas, y campo, pero es también la historia de un conflicto familiar que velará a sus protagonistas en carne viva. Durante unas vacaciones en un pueblo de la Rioja, un joven veraneante y un adolescente del lugar traban una amistad extraña y tensa, que con el paso del tiempo reanudarán con todas sus intenciones ocultas.
Vino retrata los descubrimientos y desengaños de la juventud, la vida del campo, la de la ciudad en una familia de la alta burguesía, que continúa anclada a un pasado provocado por los sentimientos que sobre la identidad y el poder ejercen unos sobre otros. En claves de intriga psicológica y sin adornos, la presencia del vino, como una metáfora constante de la memoria, empapa cada una de las imágenes, escenas y palabras que la autora nos describe en el libro.