El desafío de la cración literaria tiene múltiples caminos; y también tiene sus espacios y sus tiempos; sobre todo, cuando el creador incrusiona por varios géneros. Hay épocas para los cuentos, para esos pequeñios tratados en que, con pocos elementos, hay que explicar un mundo. Hay otras en que la más pura poesía donina plenamente la situación, en que el más fino estilete le da un toque de magia al quehacer de la palabra. Por todas esas trayectorias, Ilse Heckel ha aceptad el reto del artista depurado.