El título de este libro apunta menos a una lectura excluyente por motivos gremiales que a la vindicación de las relaciones entre literaura e historia a partir de La comedia humana, foro monumental y múltiple en el que aparecen costumbres, mentalidades, pasiones, sentimientos y emociones sorprendentemente actualizados por un proceso civilizatorio que, en su devenir,prolonga las indiferencias obtenidas hace casi dos centurias por el fundador de la novela moderna y arqueólogo moral, poeta del paisaje , doctor de los vínculos maritales, fisiólogo, etnógrafo y etnólogo social, amanuense de un registro civil expansivo por naturaleza y otros desdoblamientos que el lector encontrará en sus páginas, a través de las que se suceden innumerables acontecimientos encarnados en legiones de tipos y personajes a quienes el dramaturgo de la cotidianidad dirige incansablemente a deshoras, cuando las universidades aún no abren sus puertas para decretar el establecimiento de aduanas temáticas y genéricas. Ensayo sobre las posibilidades de una obra en la que confluyen muchos de los problemas de estudio caros a las ciencias sociales contemporáneas, Balzac para historiadores es también el relato incisivo y ameno de la velocidad del canutero y la lentitud de las computadoras.