Un hombre y una mujer deciden escapar de la ciudad al desierto, llevando solamente dos botellas de agua y un cuaderno con las páginas en blanco. Cegados por el sol, pasan los días de ayuno leyéndose el uno al otro los capítulos que han escrito con tinta blanca, capítulos que narran eventos tanto ridículos como conmovedores. El resultado es esta novela hecha de relatos que se preguntan si la oscilación entre el delirio y la austeridad es la única manera de hablar fielmente—en el desierto y con hambre—del amor.