Este libro de Frithjof Schuon lleva a su punto culminante los estudios comparativos del autor sobre el cristianismo y el Islam, situados en una perspectiva naturalmente esotérica - centrada en los elementos constitutivos esenciales y comunes a todas las tradiciones religiosas, más allá de las discrepancias formales y externas- que constituye la base de un posible ecumenismo auténtico.