El modo de manifestación de la gnosis es "vertical" y más o menos "discontinuo", es semejante al fuego y no al agua, en el sentido de que el fuego surge de lo invisible y puede desaparecer en él, mientras que el agua tiene una existencia continua; pero las sagradas Escrituras siguen siendo la base necesaria e inmutable, la fuente de inspiración y el criterio de toda gnosis.