Cuando en 1982 fue publicado el tomo Personas y Familia de ésta obra, el ambiente jurídico y la aplicación del derecho, en Colombia, transitaba por caminos de profundidad y de grandes esperanzas en orden a lograr y mantener el respeto a las formas de vida del ser humano; los cultores, nacionales y extranjeros hacían grandes esfuerzos para sistematizar, actualizar y explicar los principios que infunden y soportan el ordenamiento jurídico, con el fin de facilitar su entendimiento y aplicación por quienes comprendían la grandeza y la delicada misión de administrar justicia entre los hombres, en cuya virtud y por mística a ello se dedicaban con entrega, con interés, con vocación plena y con total capacidad, sin esperar ni obtener beneficio general ni particular distinto de la maduración jurídica, en lo individual, así como la imposición y el reino de la justicia y de la equidad como elementos propios de la convivencia social.