Un padre invasor, preocupado por la felicidad de su hija, alterna la atención excesiva y la reprensión de una manera incómoda, pero en última instancia conmovedora. Esta novela, llamada así en honor a la famosa colonia masculina, captura los clichés del lenguaje familiar, sus ritmos y matices de tono, revelando los detalles de la vida cotidiana. Con una agilidad palpable y un sentido del humor, este libro explora la dificultad del diálogo, especialmente dentro de la familia.